martes, 17 de julio de 2012

A QUIEN CORRESPONDA



La vida del hombre suele ser complicada, ya que, para que esta sea menos miserable hay que esforzarse día a día y no dejarse aplastar por este mundo que hemos creado y del que ahora somos esclavos.
A pesar de todo esto a mis 16 años, yo ya tenia une mentalidad ganadora y una vida trazada para salir adelante, no se si mi inspiración era que yo provenía de una familia pobre que tenia todas sus esperanzas en mi o que al terminar la segundaria había sido becado para estudia en la mejor universidad de lima en la carrera de ingeniería de minas.
Peculiarmente, cuando un niño esta por ir a su primer día de clases se siente entusiasmado, bueno quizá en este aspecto yo me parecía a uno, porque a diferencia de otros estudiantes, yo estaba emocionado por aprender nuevas cosas, conocer personas con  mi nivel académico con las que me relacionaría estos años y quien sabe, enamorarme de una linda chica a la cual quererla mucho.
Finalmente el día tan esperado llego, me desperté temprano e intente llegar lo más antes posible a la universidad. Cuando llegue había mucha gente, pero ingrese al aula que se me había  destinado.  La primera clase del profesor Cabrera me pareció algo novedoso, y la forma de enseñar de mis anteriores tutores.  Al terminar la clase rápidamente hice una amistad con un compañero de clase, el cual se llamaba Stib , terminando el primer día de clases estaba contento , ya que fue un buen día y al llegar a mi casa todos me esperaban contentos y estaban muy orgullosos de mi, y yo contaba las horas para que llegue el siguiente día. El siguiente día de clases no fue tan emocionante como el primero; seguí charlando con Stib , pero no conocía a nuevas personas , pareciera que yo era un “imán” , el cual repelía a todos a su alrededor y al único al cual no le afectaba este “magnetismo” era a Stib , y así pase mi primera semana en la universidad .
La segunda semana parecía destinada a ser igual a la primera, pero ella entro en mi vida, ¿Qué cual era su nombre? Su nombre era Roxan. Roxan era como un ángel caído del cielo, el cual no me cansaba de contemplar, el único que sabía mis sentimientos hacia Roxan, era Stib. Los días pasaban y también las semanas, y yo no me atrevía a hablarle a Roxan, además Stib y yo nos estábamos convirtiendo en la burla de todos nuestros compañeros, quizá porque todos sabían que yo era el becado y no pertenecía a su condición social,  quizá porque era uno de los mas jóvenes y débiles del grupo, y con esto era el que yo arrastraba a Stib conmigo, pero a el no parecía importarle.
Después de unos días Stib me dijo que el hablaría con Roxan y después me presentaría ante ella, y yo no me negué en lo absoluto. Al día siguiente Stib estaba cumpliendo con lo que había prometido, se hizo amigo de Roxan y me dijo que pronto me la presentaría y estaría con ella, y yo no sabia como agradecérsele esto a mi amigo. Lo que me pareció extraño fue ver horas después a  Stib hablando con otros tipos que generalmente nos molestaban, pero decidí no tomarle atención ya que la felicidad invadió mi corazón.
Las horas en la universidad eran tormentosos, cada día las burlas hacia mi se incrementaban, pero lo que me alentaba a seguir adelante era mi amigo Stib y la idea de que pronto estaría con Roxan.
Pocos días Stib me había citado a un centro comercial, y en ese lugar me presentaría ante la chica de mis sueños. Yo me había preparado con todos los ánimos posibles, confiaba que todo iría bien  y agradecía a Dios por haberme dado un amigo como Stib. Llegue a tal lugar y me encontré con Stib, me dijo que me tenia una sorpresa preparada y me condujo a otro sitio. Al llegar vi a Roxan y a algunos compañeros de clase, Stib y yo nos detuvimos a una cierta distancia de ellos y me dijo que esperara, que el traería a Roxan hacia el lugar donde me encontraba, yo no hice ninguna protesta y espere. Stib se acercaba poco a poco a Roxan y cuando finalmente   llego, la beso. Yo quede pasmado y frio, mientras todos se burlaban de mi. Rápidamente fui ante mi supuesto amigo a pedirle una explicación y en lugar de ello, lo que recibí fue un puño en la cara y las palabras de que yo no pertenecía a su nivel social, todos se fueron y me dejaron humillado y tirado en el suelo, mientras que en mi crecía un sentimiento  de odio y rencor, hacia las personas que me habían hecho esto. Ahora lo que me importaba era vengarme, vengarme de Stib y Roxan. No sabía como vengarme, pero me entere que se aproximaba el cumpleaños de Roxan.
No voy a confesar como atrape y asesine a Stib, pero si diré que mi regalo para Roxan en su cumpleaños, fue la cabeza de Stib envuelta con un precioso papel de regalo y con esto avente mis sueños y aspiraciones al tacho.
Con este relato no intento justificar mis actos, pero, para el que este leyendo esta carta a estas horas, yo, ya estaré muerto.

James Tineo Salazar 5* A

Basta de guerras